Si respondiste “sí” a todo y llegaste hasta aquí, entiende esto:
el problema no está en ti, ni en los otros.
Está en algo más profundo que moldea tu estructura interna y el campo de tu alma
— desde donde actúas, eliges y atraes lo que hoy vives.

¿Quieres entender cómo funciona esto y por qué se repite?