El mundo ya está lleno de respuestas.
Pero acumular respuestas no significa necesariamente
haberte comprendido.
Puedes entender perfectamente
por qué repites un patrón
y aun así volver a repetirlo.
Puedes saber que una situación no te hace bien
y aun así sentirte atraído hacia ella.
Puedes decirte que debes cambiar
y descubrir que una parte de ti
sigue reaccionando exactamente igual.
Saber lo que ocurre no siempre significa haberlo integrado.
Comprender con la mente no siempre transforma
la forma en que reaccionas.
A veces el siguiente paso no es aprender algo nuevo,
sino observar directamente lo que ya está ocurriendo dentro de ti.